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Tarta Relena ‘És Pregunta’ ⟡ ZDB na Igreja St. George
Evento por: Galeria Zé dos Bois
Ubicación: St George's Church, Rua de São Jorge 6, Lisboa
Entradas: Obtener entradas
Acerca del evento
Entrada: 18€
Entradas disponibles en: https://zedosbois.bol.pt/
Durante la última década ha habido un contagio de formas e ideas de cierta música tradicional que ingresan a la música electrónica. El fenómeno no es nuevo y es una de esas ideas que se reciclan. El reciclaje es importante porque, sin él, hoy en día sería casi imposible construir sobre lo que ya existe, o incluso sobre lo nuevo. Es fundamental sentir cómo las nuevas generaciones se apropian de una idea para la época en la que viven, cómo utilizan esa idea con el lenguaje y las herramientas que utilizan ahora. Ha estado sucediendo en todas partes, pero desde Cataluña llegaron dos de los nombres más llamativos que experimentan con estas ideas y las ponen en otro cuarto: Marina Herlop y Tarta Relena. Marina Herlop es uno de esos cometas, se benefició del contexto en el que mucha gente la conoció (la pandemia y la salida de la pandemia), además de una presencia escénica inagotable, actuando casi todas las semanas en algún lugar durante los últimos dos años. Tarta Relena, usando una expresión tierna, se ha beneficiado menos del apoyo público. Vale, no es tan cierto, el dúo compuesto por Marta Torrella y Helena Ros ha tocado en los últimos años en muchos festivales electrónicos europeos (y más allá) y ha creado un público que abraza esta identidad tan cruda como celestial. br/>Y aquí es donde Tarta Relena se diferencia. A diferencia de otros proyectos del género, cuya conexión es siempre más con la electrónica -con el presente, con la moda, con la actualidad- que con lo tradicional, trabajan sobre la idea del vacío, del eco, una noción de silencio como algo sagrado. Da el siguiente paso. Experimentan con los sonidos, experimentan sobre todo, y primero, con la voz. Hay un principio a capella, de escucharse a uno mismo en este registro y pasar de ahí al resto. La electrónica es algo que complementa, que viste y, si se nos permite decirlo, no es algo que nos haga conmover inmediatamente. Lo que nos mueve, lo que nos hace querer existir en el mismo espacio que las canciones de Tarta Relena es la sensación de espacio que se crea, por las pausas, los silencios, los vacíos que existen entre las palabras. Nunca hay mucho tiempo, es el sentimiento el que es inmenso. Como si su música nos diera tiempo para escucharnos a nosotros mismos, reflexionar, sentir una idea de lo sagrado que ellos mismos crearon con su música. Escúchalos en St. George parece más que apropiado. Hasta entonces, quedan buenos discos por descubrir: “Fiat Lux”, “És Pregunta” y “Ora Pro Nobis”. HACIA
Entradas disponibles en: https://zedosbois.bol.pt/
Durante la última década ha habido un contagio de formas e ideas de cierta música tradicional que ingresan a la música electrónica. El fenómeno no es nuevo y es una de esas ideas que se reciclan. El reciclaje es importante porque, sin él, hoy en día sería casi imposible construir sobre lo que ya existe, o incluso sobre lo nuevo. Es fundamental sentir cómo las nuevas generaciones se apropian de una idea para la época en la que viven, cómo utilizan esa idea con el lenguaje y las herramientas que utilizan ahora. Ha estado sucediendo en todas partes, pero desde Cataluña llegaron dos de los nombres más llamativos que experimentan con estas ideas y las ponen en otro cuarto: Marina Herlop y Tarta Relena. Marina Herlop es uno de esos cometas, se benefició del contexto en el que mucha gente la conoció (la pandemia y la salida de la pandemia), además de una presencia escénica inagotable, actuando casi todas las semanas en algún lugar durante los últimos dos años. Tarta Relena, usando una expresión tierna, se ha beneficiado menos del apoyo público. Vale, no es tan cierto, el dúo compuesto por Marta Torrella y Helena Ros ha tocado en los últimos años en muchos festivales electrónicos europeos (y más allá) y ha creado un público que abraza esta identidad tan cruda como celestial. br/>Y aquí es donde Tarta Relena se diferencia. A diferencia de otros proyectos del género, cuya conexión es siempre más con la electrónica -con el presente, con la moda, con la actualidad- que con lo tradicional, trabajan sobre la idea del vacío, del eco, una noción de silencio como algo sagrado. Da el siguiente paso. Experimentan con los sonidos, experimentan sobre todo, y primero, con la voz. Hay un principio a capella, de escucharse a uno mismo en este registro y pasar de ahí al resto. La electrónica es algo que complementa, que viste y, si se nos permite decirlo, no es algo que nos haga conmover inmediatamente. Lo que nos mueve, lo que nos hace querer existir en el mismo espacio que las canciones de Tarta Relena es la sensación de espacio que se crea, por las pausas, los silencios, los vacíos que existen entre las palabras. Nunca hay mucho tiempo, es el sentimiento el que es inmenso. Como si su música nos diera tiempo para escucharnos a nosotros mismos, reflexionar, sentir una idea de lo sagrado que ellos mismos crearon con su música. Escúchalos en St. George parece más que apropiado. Hasta entonces, quedan buenos discos por descubrir: “Fiat Lux”, “És Pregunta” y “Ora Pro Nobis”. HACIA